Metodología para el control de ejecución de forjados

En la entrada de hoy voy a escribir sobre como debería hacerse, en mi opinión, el control de ejecución de un forjado, sea del tipo que sea.

Voy a centrarme en el montaje del mismo previo al hormigonado, no entrando en el control de calidad de los distintos elementos que lo componen.

Para ello voy a explicar la metodología que yo uso para realizar las inspecciones de forjados, con esta metodología, uno puede estar seguro de haber realizado una inspección completa de un forjado sin haber dejado aspectos sin comprobar.

Afortunadamente, a lo largo de mi vida profesional he podido revisar forjados de casi todos los tipos utilizados en España, y he comprobado, como dependiendo de la zona geográfica en la que se ejecuta la obra, se utiliza un tipo mas que el resto. No sé si provocado por una tradición constructiva de cada zona o es una simple cuestión económica.

A modo de ejemplo os comento que por la Costa del Sol casi todos los forjados eran bidireccionales, en Extremadura predominan los unidireccionales, en los pueblos la mayoría con viguetas y en las ciudades hormigonados in situ. En Segovia la mayoría eran forjados mixtos, con vigas metálicas y viguetas de hormigón…

En realidad, la metodología es bastante sencilla, se basa en ir de lo general a lo particular, en comprobar primero lo “gordo” y después ir a los detalles

En la verificación de lo general casi todos los forjados se revisan del mismo modo, no importando si son reticulares, unidireccionales, de placas, de viguetas, hormigonados in situ….

En esta fase no suele hacer falta plano del forjado para llevar a cabo el control. Se trata de comprobar:

  • Limpieza y aspecto general: da muy mala impresión llegar a una obra para comprobar un forjado y ver que todo está desordenado, que los restos de materiales se distribuyen por toda la obra, incluso por el forjado invadiendo el interior de las vigas…
  • Identificación de puntos singulares del forjado para comprobarlos con detalle mas adelante. Me refiero a pilares apeados, saltos de nivel, vigas especiales, encuentro donde se concentra mucha armadura…
  • Comprobación del montaje general del forjado. Básicamente se trata de comprobar que cada cosa está en su sitio, y no existen los que yo llamo “errores de conceptos”, por ejemplo, que las armaduras están donde deben (las de positivos abajo entre apoyos y los negativos arriba en los apoyos), que las viguetas están donde deben… Para mi, esto lo más importante, ya que creo que son los “errores de conceptos” los que provocan las patologías más graves. He visto en varias ocasiones como se montaban las armaduras de positivo y las de negativos intercambiadas, y en todos los casos eran errores de rotulación de los planos, donde se habían cambiado los cajetines o las leyendas identificativas de cada forjado.

Una vez concluida esta parte del control, pasamos a comprobar los elementos con más detalles. Primero el montaje de cada elemento para acabar comprobando cada hierro, si digo bien, cada hierro del forjado. Hay gente que considera que comprobar cada hierro del forjado es excesivo, yo no lo creo. Si bien es cierto que “no suele pasar nada” porque falte un redondo de un forjado, hay que tener en cuenta otros aspectos, primero, si falta uno en algún punto, ¿quién te asegura que es el único que falta, además, si permites que falte un hierro en el primer forjado, ¿qué no pasará cuando llegue la hora de ejecutar otras unidades de obra menos importantes desde el punto de vista de la seguridad?. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el promotor (que es quién nos paga como dirección facultativa) va a pagar por una obra con todo lo que contempla el proyecto, y si empezamos a quitar elementos, tendríamos que controlar que nuestro cliente no paga por cosas que no se ponen en la obra.

Yo suelo empezar por las vigas, después las viguetas (comprobar y anotar el tipo de vigueta de cada tramo) o armadura de positivo de los nervios, los negativos de los nervios, la armadura de cortante de los nervios, caso de existir, y por ultimo me centro en los puntos singulares.

En el caso de las vigas o pórticos, lo más práctico es recorrerlas longitudinalmente mientras se comprueba con el plano cada redondo de la misma, primero la armadura longitudinal de cada viga y después los estribos, avanzando a lo largo de todo el pórtico.

Para comprobar los positivos o el tipo de vigueta, lo mejor es recorrer el forjado de forma que avances entre los apoyos, perpendicular a la armadura a comprobar o viguetas, verificando con el plano cada redondo de cada nervio o el tipo de vigueta (de esto hablaré en otra entrada: errores mas comunes en el montaje de forjados unidireccionales de viguetas prefabricadas de hormigón)

Para la armadura de negativos, sigo el mismo criterio, pero avanzo por los apoyos, ya que es donde se ubica esta armadura.

Posteriormente, reviso la armadura de cortante de los nervios en caso de existir, cabe la particularidad de que ésta armadura casi nunca está completa y suelo haber falta de hierro. Esta es laboriosa y aburrida, pero hay que hacerlo. Tengamos en cuenta que es un refuerzo que debe colocarse porque la sección de hormigón no es suficiente para soportar los cortantes en esa zona, por lo que es más importante de lo que mucha gente piensa al ver que son redondos pequeños.

Por último, reviso con detenimiento y detalle los puntos singulares, como puede ser un pilar apeado, saltos de nivel, voladizos, zonas con mucha armadura… tomándome el tiempo necesario para comprobar que todo es correcto.

 

A continuación un par de fotografías de puntos singulares

Espero vuestras preguntas si os surge alguna al leer la entrada

1 Comentario

  1. Buen compendio de consejos para ver un forjado. De la visión general a los detalles , pasando por cada uno de los elementos.

    Esperamos esa entrada de defectos, que a buen seguro será el complemento perfecto de esta.

    Un saludo.

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